Voy a reseñar un pequeño texto de William Wordsworth: El Preludio (1850), residencia en Cambridge, que corresponde al libro tercero de su trabajo, donde el poeta mira la estatua de Isaac Newton en el Trinity College :

Y desde mi almohada, mirando la frente
la luz de la luna favorecida por las estrellas
pude contemplar la antecapilla donde la estatua en pie
de Newton con su prisma y su cara en silencio,
el índice de mármol de una mente para siempre
viajando a través de extraños mares del pensamiento, solo.

Hermoso, ¿no creeen?