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Tratemos de establecer la historicidad de los evangelios, hasta que punto son fiables como fuente histórica o hasta que punto fueron escritos por quienes creemos que lo hicieron.
Marcos 3:13-19 establece que los apóstoles de Jesús fueron testigos de primera mano sobre sus actuaciones y hechos. Defina apóstoles: Según la concordancia Strong, G652 ἀπόστολος, apóstolos, de G649; delegado; específicamente embajador del evangelio; oficialmente comisionado de Cristo [«apóstol»] (con poderes milagrosos):-apóstol, enviado, enviar, mensajero. Luego Pablo no puede ser apóstol ya que pudo ser comisionado ni enviado por alguien a quien no conoció personalmente.
Mi discurso intentará demostrar que los apóstoles no redactaron ningún párrafo de los evangelios de nuestras biblias, por supuesto Jesús mucho menos (y tampoco tenemos pruebas de los hubiese redactado y se hubiesen perdido). ¿Me acompañan? Usaré viejos apuntes personales.
“Todos los evangelios canónicos fueron redactados hasta el último cuarto del siglo I y el primero del siglo II de la era cristiana. Quienes presumiblemente vieron todo de primera mano, no supieron o no creyeron o no quisieron regalarnos sus impresiones y recuerdos, sobre la vida de un personaje como Jesús que debido a las tradiciones y especulaciones en torno a su persona y milagros, ha influido en más vidas que cualquier otro dirigente en la historia. ¿O sea que terceros, personas que no lo conocieron personalmente fueron los evangelistas? Dentro de la relatividad de la ciencia (que maneja datos probabilísticos antes que verdades eternas), sí, así es. Suena ilógico que testigos de primera mano les diera temor publicar lo que sabían máxime frente a un evento tan sonado en su tiempo (imaginamos, porque lo que sabemos históricamente del personaje es bastante lacónico e intrascendente, un agitador político que fue condenado a muerte). Aquí intentamos hacer ciencia histórica, no tratados dogmáticos ni reforzamientos de fe, luego con los elementos demostrados y demostrables haremos deducciones.
El evangelio más antiguo es el evangelio de Marcos, un discípulo de Pedro que escribió de oídas (rumores, chismes y tradición oral) lo que contaba su maestro, mucho tiempo luego de la crucifixión. Una aclaración antes de seguir. Marcos narra el conjunto de eventos escribiendo los verbos en presente y no en el aoristo griego, es decir en tiempo pasado, como para fingir originalidad. ¿Artificio literario? ¿Necesidad del servicio?.No sobra volver a repetir que en el texto de Marcos hay una coherencia relativa hasta el capítulo 16, versículo 8. En el siglo II se añadieron los versículos 9-20 de dicho capítulo sobre las apariciones de Jesús.
El Evangelio de Lucas (el mismo autor de los Hechos de los Apóstoles) fue redactado por un discípulo de Pablo (luego tampoco conoció personalmente a su biografiado) echando mano de otros manuscritos de su tiempo.Data de los años 70-80 de nuestra era.
Lucas es el autor que intenta justificar como sea, recurriendo acomodaditiciamente al antiguo Testamento, que Jesús había nacido en Belén así sus padres vivieran en Galilea, por ejemplo. Tampoco le importó tergiversar fechas, como cuando usó el primer censo romano en Judea (realizado durante los años 6 o 7 de esta era) poniéndolo a ocurrir durante el reinado de Herodes (muerto en el año 4) ni mucho menos emparentar a Juan el bautista y a Jesús. Cuando le convenía, empleaba textos de Flavio Josefo, para poner a Jesús a profetizar eventos que efectivamente ocurrirían (profetizar después de sucedidos los hechos es sencillo). Es él quien se inventa el asunto de la asunción de Jesús , semejante a la aparición y asunción de Rómulo tras su muerte (véase Ascención de Rómulo, en Plutarco ,vidas paralelas)
El autor se llamaba Juan de Jerusalén, que fue ayudante de Pablo y de Bernabé de nombre latino Marcus (Hecho 12:12; pedro 5:13); tuvo un disgusto con Pablo y pasó a servir como traductor de griego de Pedro. Papías, en el 150 ya lo afirmaba así.
El evangelio de Mateo al parecer sí corresponde al discípulo de Jesús.Leví, hijo de Alfeo, era un judío que trabajaba como recaudador de impuestos para el gobierno y al convertirse en enviado o apóstol pasó a llamarse Mateo. Es muy probable que fuese hermano de Santiago «el de Alfeo», también apóstol.
Actualmente se admite que en su redacción actual, el evangelio de Mateo se remonta a Egipto, posiblemente Alejandría. Según Schonfield, H.J. (1990). El Nuevo Testamento original. Barcelona: Martínez Roca, el autor no era judío pero recurrió a fuentes judías, así no fuera muy benévolo con estos personajes, correspondiendo al tiempo de la revuelta judía contra Roma y al sentimiento antijudío de los gentiles.Fue redactado alrededor del año 75 de la era cristiana.Y fue el más usado de los sinópticos a partir del siglo II. Papías, Orígenes y Jerónimo testifican la autoria del apóstol Mateo (tradición oral porque efectivamente no lo conocieron tampoco).
La cosa es que nuestro texto actual de Mateo está elaborado en griego (y nuestro autor es judío) y al parecer fue redactado en Antioquía de Siria (otro de los sitios posibles); mejor dicho, no corresponde a una versión griega de un documento en arameo o hebreo.Lo extraño es que fue redactado tomando como punto de partida el Evangelio de Marcos. Un testigo presencial echando mano de un redactor posterior, ¿raro, no?.
Nos queda el Evangelio de Juan, un texto escrito por Juan el Anciano, un sujeto de estirpe griega que usó las entrevistas hechas a Juan el Sacerdote (el presunto discípulo amado), un religioso retirado en Éfeso donde murió entrado en años.La dogmatica tradición cristiana se empecina en atribuírselo a Juan, el irascible pescador, el discípulo amado, el hijo de Zebedeo (Ireneo de Lyón invoca el testimonio de Policarpo, obispo de Esmirna que decía haber conocido a Juan). Uno se cuestiona: ¿Cómo un simple pescador de Galilea, pudo escribir una obra tan profunda, recogiendo en ella las influencias de las corrientes religiosas del mundo griego? Siendo así que el valor simbólico, está en contradicción con la historicidad. Una postura intermedia sugiere que Juan fundó en Éfeso una comunidad que fue la real productora del Evangelio, las epístolas y el Apocalipsis atribuidos a él.
Este Juan el anciano aún vivía hacia el año 140 de la era cristiana, según lo atestigua Papías; pero eran demasiados años como para ser el mismo Juan apóstol.
Según Juan 1:35-40, este Juan Sacerdote era discípulo de Juan el Bautista ( y este como sabemos esta vinculado con los esenios).
Luego algo así como el 25% (un único texto de un testigo oral) de los textos que deberían hablarnos de Jesús de primera mano, recurre a terceros.
Se decía que cuando los apóstoles empezaron en serio su actividad proselitista (años 40-50 de nuestra era), llevaban como “chiva” o guía para su trabajo, una antología de textos del antiguo testamento que presumiblemente en Jesús o por él se cumplían. Así mismo una selección de dichos y hechos de Jesús (la famosísima fuente Q, del alemán Quelle). Mateo y Lucas habrían recurrido, aparte de la orientación de Marcos, a esta última fuente. Así pues 330 versículos son comunes a los tres evangelios (triple tradición) sinópticos; 230 versículos son comunes a Mateo y Lucas (doble tradición); 300 versículos son exclusivos de Mateo y 500 lo son de Lucas.
Bibliografia consultada:
RODRIGUEZ Pepe, Mentiras Fundamentales de la Iglesia Católica, Barcelona Ediciones BSA, 1997.
Poppard Paul, Diccionario de las religiones, Editorial Herder Barcelona, 1982.
SANTIDRIAN Pedro Rodríguez. Diccionario de las religiones, biblioteca temática Alianza, Ediciones del Prado, Madrid 1994.
Ver también: María madre de Jesus, ¿Que es evangelio?