De página web a blog se refiere al ejercicio que ando haciendo por estos días, y es cambiar la estructura de dos de mis subdominios (Directorio de blogs y directorio web) desde html hacia la plataforma de wordpress. ¿Porqué hacer esto? Porque estoy convencido que la estructura del blog, por los feeds, los rss y la facilidad de uso, llevan las de ganar por sobre la página web tradicional (o al menos para mis necesidades), fuera de permitirme interactuar con los navegantes de mi sitio.

Pero hay ciertos tropiezos propios, como que si bien el principal conserva su url, no así las páginas internas. Entonces a rastrear, hasta donde sea posible los enlaces internos y de mis sitios propios, los enlaces que apuntan hacia ellos y modificarlos. Para esto me he servido grandemente de las herramientas para webmsaters de google pero tambien del sentido común, pues hay enlaces no detectados por esta tools de Google. ¿Y para los enlaces que no controlamos directamente? Pues me tocó recurrir a redireccionamientos permanentes (301) para los valiosos y para los que no considerara muy importantes, pues dejarlos huérfanos.

Y eso no es todo. WordPress tiene un plugin que monta su propio sitemap y este solo reconoce a los suyos, luego me tocó renombrar mi viejo sitemap para que las páginas que aún no editaba se mantuvieran indexadas, editar las viejecitas que poseían redireccionamiento con la etiqueta “noindex” y, detalles como eso.

Todo este proceso de página web a blog afecta, por la frecuencia de indexación, porque el buscador anda desactualizado en general con mis nuevas páginas y seguramente como yo, en ajustes, hasta que con el paso del tiempo, supongo, esté al día con mis nuevos blogs.