Aprender a hacer blogs facilita los procesos de aprendizaje y de conocimiento, de comunicación  y posibilita espacios de discución y crecimiento.

Anoche di un mini- taller de blogs en la Universidad publica a dos grupos de estudiantes de la facultad de comunicación social, grupo que ascendía a 60 personas y la ocasión fue muy grata. Las nuevas generaciones, si bien es cierto aprenden velozmente, al menos en esto de los blogs tenían (y siguen teniendo lastimosamente aunque espero que un 1% menos) una ignorancia astronómica. Muchos de ellos poseen su blog, no manejaban etiquetas otros no manejaban descripciones de sus bitacoras; muchos de ellos tenían urls que no coincidían en nada con el título de su site, otros tenían sus sitios ocultos para los buscadores. Era claro que la gran mayoría ignoraba la pertinencia de estar afiliado a un buen directorio (como blogs Colombia o blogs de España). Es más, me dolió hondamente saber que subvaloraban el potencial de un buen blog, que ignoraban el posible alcance geográfico  cultural de su sitio y, por sobre todas las cosas, que les inspirara tan poco escribir. Definitivamente quien no hace lecturas reflexivas (o por lo menos lecturas de estudio), no tiene cacumen para escribir; quien no cuestiona su entorno ni su realidad mediata, lleva las  de perder en los procesos de generación de contenidos. La ley de pareto es inflexible (20/80), el 80% de los contenidos en internet los generan (amos) el 20% de los cibernautas, mientras que el 80% de los aficionados a la web consumen casi que pasivamente esos materiales producidos por el 20%.

En todas las áreas del saber conviene aprender a hacer blogs, no solo como ejercicio de escritura o herramienta del saber, sino como vehículo comunicativo de primera línea. A todos aquellos que han vaticinado el fin de los blogs les anticipo que muchos amantes de los mismos haremos lo que esté a nuestro alcance para que eso no ocurra y, como si fuera poco, gustosamente daremos charlas en aulas de clase, parques y plazas si fuere necesario, para que las personas del común vean con otros ojos el officio blogger.