Etiquetas

, , ,


El invierno ha afectado notoriamente al Cañón del Combeima, en el Tolima. Pero en orden de precedencia, el hombre depredador y sin visión de futuro ha dejado sin barreras naturales al río y sus alrededores. No hay árboles grandes, no hay control de erosión ni labores preventivas en las laderas ni explanadas circundantes.Aparte del daño ecológico como tal, tenemos familias que perdieron su ranchito, sus bienes y su paz; el agua en Ibague  se ve emproblemada y nosotros en fiestas, con dirigentes políticos miopes que creen que teniendo al pueblo entretenido y a la atención pública desviada de los estragos del invierno, van sus amigos de las grandes empresas patrocinadoras, a obtener mejores ganancias durante las festividades del folclor.

Tal vez un acueducto o un alcantarillado no de votos y no sean obras a mostrar tan impactante como otras creaciones suntuosas, pero son necesarias y toda la infraestructura alrededor de ellas son prioritarias. A mediano plazo me cuestiono, ¿que se esta haciendo para controlar la acción erosiva en nuestros cerros? ¿Cual es el mantenimiento calificado que se le hace al río proveedor de agua del municipio de Ibagué ?. ¿Qué herencia le estamos dejando a nuestros hijos? ¿Acaso desiertos? ¿Una ciudad creciendo y sin abastacimiento mínimo del liquido vital? ¿Un rio salido de madre que cada que lleve o se deshiela un casquete del nevado del Tolima nos deja sin agua a los habitantes del casco urbano y sin hogar a los moradores vecinos? ¿De qué manera cuantifican las tragedias los burócratas de riesgos y desastres? ¿Necesitan cuantos muertos efectivos? ¿O es solo porque no hay familias prestantes afectadas?

Que Invierno y Cañón del Combeima dejen de ser una dupla de terror y siga siendo tan solo un elemento propio del paisaje tolimense, sin sobresaltos ni terrores.