Nació Alberto Castilla Buenaventura en Bogotá Colombia, el 9 de abril de 1878, en plena hegemonía conservadora (Ver Colombia 1854- 1886). Su familia era oriunda de Chaparral Tolima; el nombre de su padre era Clodomiro Castilla (nacido en Antioquia) y el de su madre Mercedes Buenaventura (prima de Juan Nepomuceno Buenaventura, padre de Leonor Buenaventura). Tuvo dos hermanas: Rosa y Emma; como Alberto, Rosa murió célibe.
No hacía mucho que el Estado Soberano del Tolima había cambiado a departamento e Ibagué recién despertaba al crecimiento luego de ser designada como capital del departamento.
Alberto Castilla había sido estudiante de ingeniería y si bien nunca se graduó, ya desde joven había abrazado la música como compañera: tocaba el piano y el tiple, tras haber pasado varias temporadas en al Academia Nacional de Musica, que funcionaba en Bogotá.
Siendo menor de edad se enlistó con las tropas liberales revolucionarias, conducidas por José Joaquín Caicedo Rocha durante la guerra de los mil días. Concluida esta guerra, participa en el trazado del ferrocarril del Pacífico y luego se instala de nuevo en el Tolima.

En 1906 dirige la Escuela Orquesta, que funcionaba con el instrumental que otrora sirviera a la Academia de Música. Castilla alquiló una casa y junto a varios músicos amigos ofrecían recitales gratuitos”, a las familias acomodas de la ciudad quienes les correspondían con mobiliario para su escuela musical. El colegio San Simón facilitaría luego unos violines, violas, un cello y un contrabajo…Tres años más tarde el gobierno departamental hace de esta institución un establecimiento oficial. Así nace el Conservatorio del Tolima.
En 1907 funda el semanario Nuevo Tolima.

Fue periodista de El Renacimiento, El Pueblo, El cronista y El Derecho; sus opiniones liberales le valieron la excomunión y el veto por parte de la iglesia oficial.
Junto a Manuel Antonio Bonilla (de filiación política conservadora) fundan por allá en el año de 1934 la revista Arte, antorcha y guía cultural de la región.
Junto a Martín Restrepo y Joaquín Castilla trazó el señor Alberto Castilla el primer acueducto de Ibagué, que iba desde la Plaza de Bolívar hasta la carrera cuarta entre calles 10 y 11.
Fue así mismo Alberto Castilla un político de renombre, pues participó por en la Asamblea del del Tolima y en el Congreso de la República; fue secretario de Gobierno y de Hacienda del Tolima y uno de los organizadores de la convención liberal de Ibagué. Participó así mismo el Señor Castilla en la creación de la Sociedad de Mejoras y Ornato (año de 1905)[1], el Círculo de Ibagué y en lo que será posteriormente el Conservatorio del Tolima[2].Se propuso construír una sala de conciertos y ayudado por el arquitecto Helí Moreno Otero, en las instalaciones que antes albergaran las oficinas de administración pública. Pidieron ayuda al gobernador de turno, señor Andrés Rocha Álvarez, siendo secretario de hacienda Alberto Castilla. La intención era bautizar la sala de conciertos con el nombre del genio alemán, Beethoven, pero en últimas se decidieron bautizarla como su gestor, Alberto Castilla. Efectivamente la sala de conciertos fue inaugurada en 1934.
Dos años más tarde, se organizó en Ibagué la Semana Nacional de la Música y Primer Congreso Nacional de la Música, donde Ibagué se ganó su estatus musical (Ver Ibagué, ciudad musical ).
Alberto Castilla además se desempeñó como catedrático en el Conservatorio y como profesor de matemáticas en el Colegio San Simón.
Se le reconoce al maestro Castilla el haber puesto letra al bunde tolimense[3], que era una pieza musical sin letra.
A los 59 años fallece Alberto Castilla, el 10 de junio de 1937, en horas de la noche, víctima de un aneurisma.[4]
[1] Logrando construír un escenario en el salón de conferencias del Colegio de San Simón.
[2] Una institución que tuviera algo más que una orquesta permanente, que cultivara las artes, se rindiera culto al idioma y las letras.
Ya desde 1886 se había creado una Escuela de Música de cuerdas y piano. No obstante esta escuela fue absorbida por la clase de música que se creó en el Colego Nacional San Simón en 1891, dirigida por Temístocles Vargas.
En 1893 se crea la Academia de Música, siendo gobernador José Ignacio Camacho y puesta bajo la dirección de Temístocles Vargas. Ambos establecimientos fueron clausurados cuando la guerra de los míl días.
[3] Declarado Himno del Tolima en 1959.[4]
Pido disculpas por lo entrecortado del ritmo de esta biografía pero el no hallar una fuente homogénea con lo datos pertinentes, hizo intrincado reconstruír esta reseña.