Etiquetas


Partí de tus brazos sin saber a dónde iba. El barco nos empequeñecía hasta hacernos desaparecer. Con temblor. Ahora no me reconozco. Solo espero que de mí nazca otro hombre unido. Ojala pudiera devolverte el resplandor que me entregaste. Te pertenece, pero estoy estancado, estancado como una piedra y no podré buscarte.[1]
Ver también: Poesías para una despedida, Despedida
[1] Poema/ relato, tomado de CADENAS RAFAEL “Una Isla”, en Obra entera, poesía y prosa (1958-1995). Fondo de Cultura económica, México D.F., 2000.