DESPEDIDA [1]
Cuando en la mañana que se fueron nos despedimos, llenos de tristeza por la próxima ausencia,
Vi a lomos de los camellos los palanquines en que se iban, bellas como lunas, cubiertas por sus velos de oro.
Bajo los velos reptaban los escorpiones de aladares sobre las rosas de la mejilla fragante.
Son escorpiones que no dañan la mejilla, que huellan, y, en cambio, pican el corazón del triste enamorado.
Ver también: Poemas para una despedida , Depresion blogger
[1] Poema de Ben Chaj, de Badajoz (Siglo XI). Tomado de García Gómez Emilio. Poemas Arábigo andaluces. Espasa Calpe, S. A., Madrid, 1943.