-¡Guarte, guarte, rey don Sancho, / no digas que no te aviso/ que dentro de Zamora/ un alevoso ha salido:
Llámase Vellido Dolfos, / hijo de Dolfos Vellido, / cuatro traiciones ha hecho, / y con esta serán cinco.
Si gran traidor fue el padre, / mayor traidor es el hijo.-
Gritos dan en el real: / -¡A don Sancho han mal herido: / muerto le ha Vellido Dolfos, /gran traición ha cometido!-
Desque le tuviera muerto, / metióse por un postigo, / por las calles de Zamora / va dando voces y gritos:
-Tiempo era, doña Urraca, / de complir lo prometido.[1]
Ver también: Nuevo reino de Castilla , el Cid campeador
[1] El noble que avisa es el zamorano Arias Gonzalo. Vellido Dolfos, como parte de la estratagema, acusa a Arias Gonzalo de trato ilícito con la infanta Urraca. Los hijos se disponen a vengar el agravio y entonces Vellido Dolfos se refugia en campo del rey Sancho. Los cinco primeros versos aparecen antiguos; sobre ellos, alguien que conocía la historia añadió más tarde el final (Menéndez Pidal, Estudios , pp. 16-17)