Etiquetas

, ,


Un hombre y una mujer avanzan de la mano por la/ calle. Y ríen. Hacen planes.
Les fue bien en el hotel donde hicieron el amor/ y ríen, se citan para mañana. La vida es estupenda.
Mañana él estará tendido en la funeraria una hora/ antes de la cita (el andamio/ en el último piso se zafó a las 11 menos 5)/ y tres años más tarde ella ingresará en un hospital, / pero solo por unos días, nada/ de cuidado/ (según informará por teléfono la tarde del día anterior/ a sus amigas: que ya saben que es cáncer)[1]
Pero ahora acaban de hacer el amor, / tienen una cita para mañana, y ríen, se aprietan las/ manos. Ha sido una tarde tremenda.
No se cambiarían por nadie. [2]
Ver también: Amor de hombre
[1] Según el mismo autor en otro texto, “saber historia no es/ saber lo que ha pasado. Es saber lo que va a pasar.”
[2] Este relato (¿Poema?) es del escritor Rafael Alcides, del año 1970.