Y me sonreías de manera muy sensual mientras sostenías la mirada fija en mis ojos, que nerviosos trataban de mirar hacia el vacío , eludiendo el fuego de tus jóvenes pupilas, el ardor de tu piel tersa…Yo solo fuí a hacer una diligencia…tu llegaste como en una película de cine erótico a seducirme, casual, con estilo, desbordante en belleza y curiosidad.No sé que hubiera pasado si al final del compromiso, te hubiera abordado, preguntado tu nombre, pedido tu teléfono.Tuve miedo, pues ando en una relación bonita con alguien que valoro mucho, aunque vaya si me atraía magnéticamente tu coqueteo.Tal alguna vez en alguna parte vuelva a verte; tal vez en algún lugar podamos coinicidir…y no es una promesa, solo una posibilidad entre dos mundos…
Ver también: mi vecina