Muchacha venezolana, hoy la recuerdo, recuerdo la historia, su historia, mi historia, cuando el msn no era masivo, cuando chatear era una locura por servicios hoy descontinuados, cuando el que tenía una cámara web era un “duro” y el que tuviera internet en la casa, alguien muy afortunado. En aquellos tiempos íbamos a un café internet para conocernos (y era carísima la hora, casi el valor actual multiplicado por 3) o fingir que eramos sinceros. Nadie lo puede ser 100% en la web…se corren riesgos. El timbre de su voz era para mí una cascada de alegrías en medio de mi particular horror de vida y ansiaba conocerla. ¿Sueño o realidad? No sabría responder a esa pregunta.
Muchacha venezolana, con su sonrisa impactante y sus sueños almibarados, creyendo, queriendo coincidir con mis maltrechas pesadillas y estertores. Espero que la vida le haya dado grandes satisfacciones y que su prole sepa valorar a una gran mujer, decidida y emprendedora. Lo nuestro no pudo ser..o si fue…era fantasía…literatura, chat, ilusión.
Ojalá algún día, estando en Caracas o en otras locaciones de se bello país, de pronto, una tarde, oyendo alguna canción, mirando un atardecer, viendo llover o solo nostalgiando, me recuerde.