masaje sensual


Mi amante solicitó un masaje sensual, que gustoso accedí a darselo, primero con una pluma de ave y luego con la yema de los dedos y aceite perfumado. No había ninguna prisa, así que la acaricio despacio y concienzudamente. Sus gemidos confirman el gusto que está experimentando. Se retuerce y vibra de pasión, transmitiendo energía orgásmica con todo su cuerpo. Y eso que solo había masajeado su yoni (vagina en lenguaje tántrico) una o dos veces con la punta de mis dedos.

La musica pertinente contribuye a que el ambiente sea de lo más y lujurioso posible. Continué el masaje mucho tiempo después de su última solicitud de más. Ahora me toca, espetó. ¿Cómo negarse?

Caricias, cosquillas, arte lento y cadencioso que me hacían retorcer y casi gritar al mismo tiempo. Estamos entregados al ritual sagrado sempiterno.

Cuando puso su boca sobre vajra (término tántrico alusivo al pene), suspuse que iba a lamer sutilmente su superficie, pero para el amante tántrico las simas de placer cada vez son más profundas. La excitación abría nuestros sentidos y nos precipitó a un sonoro orgasmo.

Un pensamiento en “masaje sensual

  1. Pingback: Liona « Los Mejores Blogs

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s